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Categoría: Ciencias Políticas

Asambleas populares y estudio de la opinión pública

Tomando el caso de las asambleas vinculadas al movimiento 15M en Salamanca, se procederá a señalar el potencial de este tipo de procedimiento participativo para el estudio de la opinión pública.

Antes comenzar dicho análisis, es importante recordar y tener en cuenta el contexto particular en el que tuvieron lugar, así como su impacto social y mediático.

En el caso de las asambleas que se celebraron en Salamanca, hay que señalar dos etapas: la primera va desde la primera asamblea celebrada hasta el momento en el que los activistas deciden que en las asambleas tan sólo se votarán las propuestas. La segunda etapa va desde la toma de esta decisión hasta el levantamiento de la acampada.

La primera de las etapas se caracteriza por una gran afluencia de gente, sobre todo en la asamblea de las nueve de la noche. En estas asambleas cada día podía verse gente nueva y, a pesar de la gran afluencia de personas la mayoría no tomaban la palabra, siendo siempre las mismas personas las que participaban activamente. En este sentido hay que señalar que esta monopolización del discurso supone una dificultad para el análisis de la opinión pública, debido a que cabe la posibilidad de que el perfil de éstas personas se corresponda con el de personas socialmente activas, quizá más auto-informadas que el resto de asistentes. El papel que, en el caso de las asambleas de Salamanca, cumplió el moderador tampoco ayuda a salvar este obstáculo; el hecho de que algunos activistas no estuviesen de acuerdo con su existencia hizo que no cumpliera el cometido de asegurar una mayor participación y de perfiles más diversos.

Otro de los problemas de esta etapa fue que la mayoría de las personas que acudían externas al movimiento y a la acampada vieran a las asambleas como un lugar en el que expresar su malestar y desahogarse, por un lado, y como un punto de información sobre el 15M, por otro. La mayor parte de la ciudadanía no parecía verlas como un lugar de debate. La consecuencia de esto supuso que las opiniones vertidas en las asambleas se correspondieran con la de los activistas, tanto del 15M como de la de otros colectivos que acudían y con la de las personas socialmente más activas, pero no con la de la sociedad en general.

En cuanto a los perfiles de los asistentes, aunque no se tienen datos concretos y sólo las observaciones que se realizaron, hay que tener en cuenta que el hecho de que la asamblea más numerosa fuese la de las nueve de la noche, hora en la que la mayor parte de la gente ha salido de trabajar y ha terminado con las obligaciones de su día a día, explica el elevado número y su composición social más diversa. Mientras que, en la de la mañana, acudían sobre todo jubilados, parados, estudiantes y los propios activistas. Por tanto, un análisis de las asambleas de la mañana, menos numerosa en cuanto a asistentes y por lo tanto más manejable, tampoco nos daría información para un análisis de la opinión pública de la ciudadanía salmantina, pero sí un acercamiento a los puntos de vista de los colectivos mencionados, siempre teniendo en cuenta que dependiendo del día había más activistas que representantes de estos colectivos.

Ya en la segunda etapa las posibilidades de un análisis de la opinión desaparecen por completo. Las dos asambleas que se realizan por la mañana y a mediodía terminan siendo asambleas a las que acuden prácticamente tan sólo activistas, y la de las nueve de la noche se convierte en un espacio de votación de las propuestas, con apenas espacio para hablar; en los pocos turnos de palabra que se conceden se permite exponer muy brevemente la opinión individual, pero no tiene lugar la réplica. Esto supuso un acercamiento de las asambleas a la lógica de las encuestas, se exponían las conclusiones a las que habían llegado las comisiones y se preguntaba a la gente si se adherían o no a éstas.

Comisiones que, en un primer momento, pueden parecer más apropiadas para el estudio de la opinión de la ciudadanía por estar compuestas por un número mucho menor de personas y estar organizadas por temas. Sin embargo, estaban compuestas casi en su totalidad por activistas del movimiento, por lo que un análisis de la opinión pública a través de las mismas queda descartado.

Por último, podrían tomarse estas asambleas para analizar las decisiones que se tomaron y las propuestas que se rechazaron mediante un sistema de voto por mayoría, pero habría que tener en cuenta varios aspectos antes de realizar dicho análisis. En primer lugar, no puede olvidarse que de los temas y propuestas que llegaban a través del ‘buzón de propuestas’ eran los activistas quienes decidían cuáles se trabajaban y debatían y cuáles no, lo que supone un primer sesgo importante. En segundo lugar, las votaciones se realizaban a mano alzada de manera pública, por lo que las personas podían sentirse coaccionadas a levantar la mano si la mayoría lo hacía o viceversa, en lo que podríamos llamar ‘efecto contagio’. En tercer lugar, se observó que algunos colectivos acudían a las asambleas con el voto decidido, dependiendo de si su objetivo era ‘sabotear’ la asamblea o refrendar las decisiones tomadas por las comisiones, por lo que no eran votos individuales sino colectivos y previamente consensuados. En cuarto lugar, dichas votaciones se producían nada más terminar la exposición de las conclusiones de las comisiones por parte de los organizadores, por lo que no había ni siquiera unos minutos para la reflexión individual, con lo que la señalada influencia en el voto podía ser mayor. Finalmente, se observó que la ciudadanía en general veía a los activistas como ‘los que saben de esto’, y en el caso de las personas más jóvenes y que querían participar más activamente en el 15M, los veían como ‘los líderes’. Otro aspecto más que influenciaba y sesgaba estas votaciones.

Como puede observarse, a pesar de las intenciones iniciales de los activistas del 15M, las asambleas no sólo no se convirtieron en un espacio para la deliberación y la participación ciudadana, sino que, además, existen varios factores y sesgos que imposibilitan su utilización, dentro del contexto del movimiento, como herramienta de análisis de la opinión pública de la ciudadanía salmantina sobre los temas que se trataron en estas asambleas.

Sin duda, el contexto tan particular en el que se llevaron a cabo estas asambleas tuvo gran influencia en el hecho de que no fuesen una herramienta útil para el análisis de la opinión pública; la presión que se ejerció sobre el 15M exigiéndoles acciones y manifestaciones concretas, y el propio miedo de los activistas a ser considerados ‘no democráticos’ y representar una ideología concreta fueron decisivos. Aunque, sí fueron viables para ver las dinámicas que se daban, especialmente en la segunda etapa señalada, entre personas más activas socialmente y el resto de la ciudadanía.

Unas asambleas con menor afluencia y un moderador con mayor libertad para actuar y dinamizar a la par que promover una participación más activa e igualitaria de todas las personas presentes, y unas votaciones ‘secretas’ o las mencionadas encuestas que se llegaron a proponer en algunas acampadas de España, similar a las de la Encuesta Deliberativa, hubiese solventado algunos de estos problemas.

Problemas que, en el caso de Salamanca, impidieron poder aprovechas las oportunidades que se presentaron a través de estas asambleas para el estudio de la opinión pública, a saber; el 15M supuso la movilización de personas que tradicionalmente no suelen participar, a la par que la diversidad de las mismas, en cuanto a edad, nivel socioeconómico y educativo, fue mayor; la paridad entre géneros en la asistencia era de señalar, y algunas personas iban a las asambleas no sólo para escuchar sino también con la intención de expresar sus preocupaciones y puntos de vista.

También supuso una oportunidad de analizar la influencia de los medios de comunicación sobre determinados temas y sobre el propio movimiento, los perfiles de las personas asistentes, así como los temas a los que más relevancia se les daba y que eran más recurrentes.

Una vez analizado el procedimiento asambleario que tuvo lugar en el 15M de Salamanca, y a tenor de las conclusiones obtenidas, sería interesante ver cómo se desarrollaron las asambleas en las acampadas de otras ciudades, conocer las dinámicas propias de las mismas, y poder analizar si, en esos casos, las problemáticas que se encontraron fueron las mismas que en Salamanca y, en última instancia, comprobar la validez de esas otras asambleas para el análisis de la opinión pública.

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BIBLIOGRAFÍA UTILIZADA

Libros

Cuesta, María. et. al. Encuesta deliberativa. Cuadernos metodológicos, nº 45. Madrid: CIS, 2008

Gómez-Pastrana, T.; Pérez, F. y Ruiz, L. El descontento social y la generación In. 15M: In-conformismo In-ternacionalizado. In-estabilidad, In-dignación, In-ternet. Madrid: Editorial Popular, 2013

Capítulo de libros

Mañas, B. (2013): “Más allá de los sondeos: hacia un estudio discursivo de la opinión pública”. En Garrido, A. y Vinuesa, L., La Reina del Mundo. Reflexiones sobre la historia de la opinión pública. Madrid: Tgd, pp. 147-172

Artículos

Calvo, K.; Gómez-Pastrana, T. y Mena, L. “Movimiento 15-M: ¿quiénes son y qué reivindican?” en Zoom Político, nº 4, p.15 (2011)

Ponencias en congresos

Gómez-Pastrana, T. y Robles, S. “15M: la indignación ante la crisis como propuesta de cambio. Estudio de caso en Salamanca. En: XI Congreso Español de Sociología (Madrid, 10-12 de julio de 2013): Crisis y cambio: propuestas desde la Sociología http://www.fes-sociologia.com/15m-la-indignacin-ante-la-crisis-como-propuesta-de-cambio-estudio-de-caso-en-salamanca/congress-papers/1174/

 

 

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“Revoluciones de Colores”: Ucrania Vs. Bielorrusia. Análisis comparado

AUTORA: Sandra Robles

Desde 2003 han tenido lugar en varias de las ex Repúblicas de la Unión Soviética una serie de protestas y movilizaciones sociales conocidas como las “Revoluciones de Colores”. Antes de esta fecha, y en el año 2000, tuvo lugar en Yugoslavia la denominada “Revolución Bulldozer”, que comparte con las Revoluciones de Colores la metodología no violenta y el hecho de tener lugar tras procesos electorales. “Herederas” de ésta, en el citado año en Georgia tenía lugar la “Revolución de las Rosas”, un año más tarde la “Revolución Naranja” propiciaba un cambio de gobierno en Kiev, y en el 2005 ocurría lo mismo gracias a la “Revolución de los Tulipanes” (también conocida como “Revolución Amarilla”) en Kirguistán. En estos tres casos las movilizaciones lograran su objetivo. Sin embargo, en el año 2006 en Bielorrusia las movilizaciones ciudadanas que se llevaron a cabo no tuvieron el mismo resultado, por lo que la “Revolución Blanca”, finalmente, no llegó a ocurrir.

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Sistema electoral español

En los últimos meses se ha hablado mucho del sistema electoral español y de cuáles son los componentes que más influyen en la desproporcionalidad del mismo. Especial atención se ha prestado a la fórmula mediante la que se hace el reparto de escaños propiamente dicho; el método de d’Hondt. Sin intención de ser un análisis ni una explicación exhaustiva, realizaré una breve descripción del sistema electoral español.

Para comenzar es importante saber qué es un sistema electoral, bien, explicado sencillamente podemos decir que es el procedimiento por el que los votos que los ciudadanos depositan en las urnas se transforman en escaños que, los partidos políticos votados por esos ciudadanos, ocuparán en la cámara u órgano a elegir.

Para Northen, autor que diferencia entre definición en sentido estricto del sistema electoral y definición en sentido amplio, ésta sería una definición en sentido estricto, ya que se limita únicamente al proceso que comienza una vez depositados los votos en las urnas y finaliza una vez se han repartido los escaños. Por otro lado, la definición en sentido amplio, es la que abarca todo el proceso que va desde que se convoca la elección hasta que se reparten los escaños. Leer el resto de esta entrada »

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